Vista
Pendiente
Título original: The Godfather
Fecha de estreno: Sin información

Sinopsis de El Padrino: Parte I

América, años 40. Don Vito Corleone (Marlon Brando) es el respetado y temido jefe de una de las cinco familias de la mafia de Nueva York. Tiene cuatro hijos: Connie (Talia Shire), el impulsivo Sonny (James Caan), el pusilánime Fredo (John Cazale) y Michael (Al Pacino), que no quiere saber nada de los negocios de su padre. Cuando Corleone, en contra de los consejos de 'Il consigliere' Tom Hagen (Robert Duvall), se niega a participar en el negocio de las drogas, el jefe de otra banda ordena su asesinato. Empieza entonces una violenta y cruenta guerra entre las familias mafiosas.

Reparto

Ver reparto completo

Equipo técnico

Mejores críticas

Te han hablado mucho de esta película. Te esperas ver torrentes de sangre, cabezas de caballo cortadas, venganzas de familia y muchas cosas más. Te decides a verla.

La escena comienza en negro, para poco a poco ir vislumbrando a un majestuoso Marlom Brando, sentado, dominando la situación, escuchando las peticiones de un hombre que se hunde en su silla por la vergüenza y la ira, lo contempla mientras juega con su gato en el regazo, impasible recibe las peticiones de su interlocutor y comienza a hablar........... te estremeces.

Esa primera escena es quizás una de las más trabajadas de todo el cine (sólo superada por la última de esta misma película). Cada detalle, cada pequeño pestañeo está pensado, cada palabra y cada movimiento fueron concebidos única y exclusivamente para verte aplastado por la grandeza de una película que supera cualquier cosa vista hasta el momento.

Muchos son sus detalles buenos, pero de entre ellos destaca, a mi parecer, la evolución del personaje de Michael Corleone. Comienza siendo un pequeño mojigato, que no comprende ni comparte el negocio familiar, al cual, más por necesidad que por gusto, se acaba integrando más y más, transformando de paso su personalidad.

[SPOILER, si no la viste no leas más y mírala ya ¿a qué estás esperando?]
Esta película empieza bien, pero acaba mejor. Tras casi tres horas de intensidad dramática contenida se acerca un último momento de explosión, dónde una simple mirada de Al Pacino significa un texto entero. Una habitación en penumbra, la misma que al inicio, recoge a Michael y su esposa, ella queriendo saber y el sin querer contar.
Una pregunta.
Una mirada.
Un suspiro.
Una respuesta transformando sinceridad por mentira.
Ella se aleja, complacida por lo que su marido le dice, a sus espaldas los viejos acólitos se arrodillan ante el nuevo Padrino y lo honran con un beso en el anillo.
Ella no se entera.
Ves la tranquilidad en ella y la majestuosidad en él.
Te sobrecoges de nuevo y se acaba lo que se daba.

Creo que contar así esto es mejor que relatar mis sensaciones al respecto de la misma.

Como os podéis imaginar la adoro.

No la voy a recomendar, si no la ves por pura motivación entonces es que no eres merecedor de esta sensación. Eso sí, no os esperéis una película de acción, ni muy dinámica, es lenta, pero ahí está el gusto. Si no estáis seguros de aguantar todo el filme no la miréis. Para esto hay que estar seguro y sin miedo.

Responder 69 4 0 2

La cámara se desliza por la habitación. Se detiene un instante sobre Tom Hagen, que tiene algo que decir. Un instante después vuela hacia Sonny, que le replica. La cámara sigue su movimiento hasta quedarse fija en un Michael Corleone con la mirada perdida en el fondo de la habitación. Se encuentra en el centro del plano, sentado en una silla, y entonces comienza a hablar. Mientras habla, la cámara se acerca lenta, muy lentamente, pero el joven Corleone sigue fijo en el centro, es el eje de la escena, es la figura del momento.

Al final de su monólogo, el plano general de la habitación se ha convertido en un plano frontal de Michael, y el joven que no quería involucrarse en los negocios de su padre se ha transformado en su interior, con un único, impecable y genuino plano, en la pieza clave de la familia. Ahora es Don Corleone. A veces una imagen sí que dice más que mil palabras, y Coppola volvería a demostrarlo de nuevo en el inolvidable plano final.

Responder 27 4 0 1

Has oído hablar mucho de esta película, por lo que, tras pensarlo detenidamente, te dispones a verla: "Si es tan buena como dicen, estoy obligado a verla y comprobarlo", te argumentas a ti mismo.

Te dispones a empezar, y te das cuenta de que dura tres horas: "ya puede ser buena, -piensas- porque si no..." Y comienza. Y te enganchas. Y lo que eran tres horas que pensabas que se iban a hacer interminables, se pasan como si fueran quince minutos.

En mi opinión, para sentarse a ver esta película hay que hacerlo con ganas, porque si lo haces sin mucha expectación, te va a aburrir.

Responder 16 2 0 0

Dijo una vez un señor inglés que con la universalización de la educación se había conseguido que los jóvenes acabaran la escuela con un listado de referentes intelectuales y artísticos de primer nivel, pero careciendo de la capacidad para analizarlos críticamente. Me parece que con el cine y con El padrino en particular ocurre algo de eso.
Cualquier persona preguntada sobre El Padrino dirá que es una obra maestra pero, ojo, si preguntamos por qué, ¡sorpresa! Que si es una obra maestra porque describe muy bien la mafia, porque Marlon Brando acaricia un gato, porque aparece una cabeza de caballo en una cama... Señores, no. Esto es mierda de la buena, al nivel de Hamlet, de La vida es sueño, de Antígona, de La Pasión según San Mateo, de Wagner. ¿A alguien se le ocurriría decir que Hamlet trata sobre la realeza danesa? No, ¿verdad? Ocurre lo mismo aquí, la mafia es el contexto. Esta película trata sobre la inevitabilidad del destino, el poder, la moral, la familia, el dolor, el amor, la lealtad, la muerte, el peso del pasado... Vamos, sobre todo lo que ha preocupado al hombre desde que es tal. La mafia es sólo el escenario.
Y añado, Brando hace un papelón pero el protagonista aquí es Michael y Pacino se los come a todos. Y ya sabemos que la tercera película es inferior pero el cierre a la trilogía es tan deliciosamente amargo y justo que no puedo más que quitarme el sombrero ante el mayor ejercicio de cine que se ha visto. Tres películas en las que nada falla y en las que todas las piezas encajan con una sensibilidad increíble.

Responder 15 0 0 0
Ver todas las críticas

Puntuaciones

66.994 valoraciones
  • Muy buena
  • Buena
  • Regular
  • Mala
  • Muy mala

Popularidad

276.305 seguidores

Compartir

Acabas de marcar como visto tu primer episodio