Serie de TV de 64 episodios (2009-2010). En el mundo sobrenatural de este anime, los hermanos Edward y Alphonse hacen frente a fuerzas malignas para intentar recuperar sus cuerpos de los daños que han sufrido. Remake de Fullmetal Alchemist, prestigiosa serie animada que se emitió entre 2003 y 2004. Al principio, el relato era fiel al manga, pero después el argumento se apartó completamente del original.
La acabo de terminar y me ha dejado, hablando claro y conciso, con el culo torcido. Siempre he sido algo reacio a ver anime, pero gracias a las buenas críticas y recomendaciones varias me metí de lleno con la serie y me arrepiento de no haberlo hecho antes. Trama tan interesante como adulta, personajes únicos (y dicho sea de paso, trabajados todos y cada uno de ellos), ni un sólo altibajo (al contrario, va a más hasta el glorioso final), enorme banda sonora, calidad de la animación excelente,...Todo "piropo" se queda corto.
Viendo la poca gente que sigue la serie (2000 y pico) no se confirma otra cosa que los prejuicios que existen en España respecto al manga/anime, es increíble que una serie con una calidad igual o incluso superior a las mejores americanas (ya sean de animación o no) la hayan visto cuatro gatos.
Haced como yo y dejad de lado cualquier estúpido prejuicio. Luego me lo agradeceréis, doy fe.
Siempre que veo comentarios del tipo "Es lo mejor que he visto nunca" tengo que aguantar la carcajada sonora y la respuesta obvia: "Debe ser que no has visto mucho".
Fullmetal Alchemist es la excepción. Cuando alguien dice eso de FMA, siento que es correcto que se diga.
Hablo del manga, y de FMA Brotherhood, por extensión.
Puede gustarte más o menos, pero es un hecho: Está, sencillamente, perfecta. Está bien hecha. Bien pensada.
Su señora autora Arakawa es una rata de biblioteca que se documentó de todo lo documentable antes de meter las manos en la masa. Y se nota. Todos los personajes están bien escritos, son interesantes, creíbles...y tiene los mejores y más auténticos personajes femeninos que he visto nunca. Las mujeres de FMA no son clichés de relleno.
Son mecánicos, francotiradoras de élite, supervivientes, madres, hijas, altos cargos del ejército...amas de casa. Tienen cada una, sus propios intereses y aspiraciones en la vida. Como sus compañeros masculinos.
Parecerá una tontería. Pero compárenlas con los papeles femeninos de otros animes, y verán que se agradece algo de realismo. Como fémina, lo hago. Me gusta no tener que elegir entre la tetona del fanservice o la moe virginal pasiva.
El sentido de humor de FMA es otra joya: incluso en los momentos más tensos, pueden sacarte una carcajada. Y lo hacen. Me compré el manga regular en lugar de la edición kanzenban sólo por las tiras cómicas extra.
Creo que no puedo objetarle nada. Nada que resulte obvio. Como mucho, podemos discutir sobre la alquimia.
Si aún así no les convence...bueno ¿Comprarían un cómic a 7'50 € el tomo sobre un chaval que estudia agricultura allá entre las vacas? ¿No? Pues después de FMA, Hiromu Arakawa no sólo consiguió publicar una historia así, sino que vende y se ha exportado a España. Después de FMA, Arakawa vende hasta eso.
Hay otras muchas historias que me apasionan y me obsesionan incluso, en el mundo del manga. Pero esta es que sencillamente, es modélica.
Perdón por la efusividad. Edward Elric me tiene loquita.
Debo tener una piedra filosofal, porque al ver esta serie he ignorado la ley del Intercambio Equivalente: a cambio de 25 horas de mi tiempo he obtenido una historia...
... con unos protagonistas motivados por razones más profundas que ser el ninja/pirata/loquesea más poderoso. Edward y Alphonse buscan redimirse por un terrible error que cometieron en el pasado, asumiendo que son los únicos culpables de su imprudencia y los únicos que podrán recuperar sus cuerpos, valiéndose del conocimiento acumulado en sus viajes.
... que trata de maravilla a sus personajes secundarios, dándole a cada uno el protagonismo apropiado. Prácticamente todos tienen sus momentos de gloria y están desarrollados como merecen. Incluso los más insignificantes participan activamente en la trama, algo inaudito en este tipo de historias, y sin duda, lo que más me ha sorprendido.
... que expone los principios de la alquimia de la forma más científica que puede permitirse una historia de ficción, pese a que la interpretación de la misma apunte más hacia la magia.
... que aborda con gran acierto temas tan delicados como el racismo, el genocidio, la bioética o el totalitarismo.
... que no toma por tonto al espectador. Es una serie en la que las personas mueren cuando son alcanzadas en órganos vitales, y además se mueren de verdad. Las espadas cercenan miembros y las explosiones carbonizan cuerpos. Los personajes son mucho más humanos que en otras series, siendo capaces de darse por vencidos si la situación lo requiere en lugar de actuar cegados por sus emociones. Además, rehúye todos esos odiosos tópicos de anime como el poder de la amistad o los power-ups absurdos.
... que cuenta con villanos y mujeres carismáticos, dos tipos de personajes que suelen salir mal parados en obras de este género. La serie ahonda en la psicología de los antagonistas, librándolos de maniqueísmos y permitiéndonos empatizar con ellos. Son suyas, además, algunas de las mejores frases y reflexiones, como comentaré en el spoiler. Las mujeres son abundantes y relevantes. Tienen mucho que hacer y decir, y en ningún momento se ven eclipsadas por el elenco masculino.
... cuyos personajes siguen una progresión de poder razonable, si es que llega a haber progresión. Como ya he mencionado, no hay power-ups drásticos, el estilo y nivel de combate de cada personaje se mantienen a lo largo de la serie, pero sí que idean nuevas aplicaciones de sus habilidades. Por si esto fuera poco, las escalas de poder son bastante realistas, de forma que tanques, granadas o incluso pistolas puedan suponer una amenaza importante.
... acompañada por una banda sonora magnífica, que aumenta exponencialmente las sensaciones transmitidas por las escenas que mejor uso hacen de ella.
... con un epílogo de lujo, que comprende el último capítulo entero y cierra la historia de todos los personajes, dedicándole a cada uno el tiempo necesario.
Sí, definitivamente debo tener una piedra filosofal.
Es una serie increíble. Una calidad de dibujo espectacular. Una profundidad de personajes que solo puede ser igualada por los grandes hitos del anime, en muchos menos capítulos. Sin relleno. Una banda sonora apropiada para cada instante. Cautivadora, emocionante, conmovedora... Con un gran mensaje que nunca cae en la lágrima fácil. Sin tópicos. Impredecible. Te estremece y te hace reír al instante siguiente.
Simplemente, perfecta.
La acabo de terminar y me ha dejado, hablando claro y conciso, con el culo torcido. Siempre he sido algo reacio a ver anime, pero gracias a las buenas críticas y recomendaciones varias me metí de lleno con la serie y me arrepiento de no haberlo hecho antes. Trama tan interesante como adulta, personajes únicos (y dicho sea de paso, trabajados todos y cada uno de ellos), ni un sólo altibajo (al contrario, va a más hasta el glorioso final), enorme banda sonora, calidad de la animación excelente,...Todo "piropo" se queda corto.
Viendo la poca gente que sigue la serie (2000 y pico) no se confirma otra cosa que los prejuicios que existen en España respecto al manga/anime, es increíble que una serie con una calidad igual o incluso superior a las mejores americanas (ya sean de animación o no) la hayan visto cuatro gatos.
Haced como yo y dejad de lado cualquier estúpido prejuicio. Luego me lo agradeceréis, doy fe.
Siempre que veo comentarios del tipo "Es lo mejor que he visto nunca" tengo que aguantar la carcajada sonora y la respuesta obvia: "Debe ser que no has visto mucho".
Fullmetal Alchemist es la excepción. Cuando alguien dice eso de FMA, siento que es correcto que se diga.
Hablo del manga, y de FMA Brotherhood, por extensión.
Puede gustarte más o menos, pero es un hecho: Está, sencillamente, perfecta. Está bien hecha. Bien pensada.
Su señora autora Arakawa es una rata de biblioteca que se documentó de todo lo documentable antes de meter las manos en la masa. Y se nota. Todos los personajes están bien escritos, son interesantes, creíbles...y tiene los mejores y más auténticos personajes femeninos que he visto nunca. Las mujeres de FMA no son clichés de relleno.
Son mecánicos, francotiradoras de élite, supervivientes, madres, hijas, altos cargos del ejército...amas de casa. Tienen cada una, sus propios intereses y aspiraciones en la vida. Como sus compañeros masculinos.
Parecerá una tontería. Pero compárenlas con los papeles femeninos de otros animes, y verán que se agradece algo de realismo. Como fémina, lo hago. Me gusta no tener que elegir entre la tetona del fanservice o la moe virginal pasiva.
El sentido de humor de FMA es otra joya: incluso en los momentos más tensos, pueden sacarte una carcajada. Y lo hacen. Me compré el manga regular en lugar de la edición kanzenban sólo por las tiras cómicas extra.
Creo que no puedo objetarle nada. Nada que resulte obvio. Como mucho, podemos discutir sobre la alquimia.
Si aún así no les convence...bueno ¿Comprarían un cómic a 7'50 € el tomo sobre un chaval que estudia agricultura allá entre las vacas? ¿No? Pues después de FMA, Hiromu Arakawa no sólo consiguió publicar una historia así, sino que vende y se ha exportado a España. Después de FMA, Arakawa vende hasta eso.
Hay otras muchas historias que me apasionan y me obsesionan incluso, en el mundo del manga. Pero esta es que sencillamente, es modélica.
Perdón por la efusividad. Edward Elric me tiene loquita.
Debo tener una piedra filosofal, porque al ver esta serie he ignorado la ley del Intercambio Equivalente: a cambio de 25 horas de mi tiempo he obtenido una historia...
... con unos protagonistas motivados por razones más profundas que ser el ninja/pirata/loquesea más poderoso. Edward y Alphonse buscan redimirse por un terrible error que cometieron en el pasado, asumiendo que son los únicos culpables de su imprudencia y los únicos que podrán recuperar sus cuerpos, valiéndose del conocimiento acumulado en sus viajes.
... que trata de maravilla a sus personajes secundarios, dándole a cada uno el protagonismo apropiado. Prácticamente todos tienen sus momentos de gloria y están desarrollados como merecen. Incluso los más insignificantes participan activamente en la trama, algo inaudito en este tipo de historias, y sin duda, lo que más me ha sorprendido.
... que expone los principios de la alquimia de la forma más científica que puede permitirse una historia de ficción, pese a que la interpretación de la misma apunte más hacia la magia.
... que aborda con gran acierto temas tan delicados como el racismo, el genocidio, la bioética o el totalitarismo.
... que no toma por tonto al espectador. Es una serie en la que las personas mueren cuando son alcanzadas en órganos vitales, y además se mueren de verdad. Las espadas cercenan miembros y las explosiones carbonizan cuerpos. Los personajes son mucho más humanos que en otras series, siendo capaces de darse por vencidos si la situación lo requiere en lugar de actuar cegados por sus emociones. Además, rehúye todos esos odiosos tópicos de anime como el poder de la amistad o los power-ups absurdos.
... que cuenta con villanos y mujeres carismáticos, dos tipos de personajes que suelen salir mal parados en obras de este género. La serie ahonda en la psicología de los antagonistas, librándolos de maniqueísmos y permitiéndonos empatizar con ellos. Son suyas, además, algunas de las mejores frases y reflexiones, como comentaré en el spoiler. Las mujeres son abundantes y relevantes. Tienen mucho que hacer y decir, y en ningún momento se ven eclipsadas por el elenco masculino.
... cuyos personajes siguen una progresión de poder razonable, si es que llega a haber progresión. Como ya he mencionado, no hay power-ups drásticos, el estilo y nivel de combate de cada personaje se mantienen a lo largo de la serie, pero sí que idean nuevas aplicaciones de sus habilidades. Por si esto fuera poco, las escalas de poder son bastante realistas, de forma que tanques, granadas o incluso pistolas puedan suponer una amenaza importante.
... acompañada por una banda sonora magnífica, que aumenta exponencialmente las sensaciones transmitidas por las escenas que mejor uso hacen de ella.
... con un epílogo de lujo, que comprende el último capítulo entero y cierra la historia de todos los personajes, dedicándole a cada uno el tiempo necesario.
Sí, definitivamente debo tener una piedra filosofal.
Es una serie increíble. Una calidad de dibujo espectacular. Una profundidad de personajes que solo puede ser igualada por los grandes hitos del anime, en muchos menos capítulos. Sin relleno. Una banda sonora apropiada para cada instante. Cautivadora, emocionante, conmovedora... Con un gran mensaje que nunca cae en la lágrima fácil. Sin tópicos. Impredecible. Te estremece y te hace reír al instante siguiente.
Simplemente, perfecta.