Crítica de Noemí Díaz Díaz en El lector

Al final todo el mundo sufre en un guerra, sea del bando que sea. Todos somos víctimas en ella, no hay ganador.
Hanna solo necesitaba amor, algo que nunca recibió. Ella simplemente sentía una profunda vergüenza por su ignorancia, nunca contó con el apoyo ni la ayuda de nadie y él... Él es un cobarde que no supo, ni quiso ponerse en su lugar.
Recomiendo esta película a todo aquel que tenga la mente un poco más abierta que la mayoría y no juzgue a las personas por lo que hicieron en el pasado, sino que comprenda toda su historia y su ser.

Responder 33 5 0 0