Crítica de Álvaro Faure en La cosa (El enigma de otro mundo)

Sobrecogedora. Esa es la palabra que para mí describe perfectamente a la brutal, perversa y alucinante obra maestra de John Carpenter. El cine malsano y enfermizo existía mucho antes de que él llegase al universo del terror, y pese al magnífico acercamiento al verdadero y más agobiante suspense de "Alien: El octavo pasajero", es la maravilla de Carpenter la que guarda el hueco más grande en mi corazón... y en mis pesadillas. Grotesca y bestial, muchas películas así han existido desde entonces (y desde antes), algunas incluso bajo el mismo nombre, pero, pese a ello, "La cosa" es como las madres: No hay más que una. Una oscurísima y desasosegante obra de arte.

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Uff, no me imagino a Carpenter de artista
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Álvaro Faure
¿No te gusta la película? ¿No te gusta Carpenter? Ando perdido, hablemos, hombre.
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No, no es eso, de Carpenter solo he visto Halloween, pero lo veo (o me lo imagino, por lo que he oído de él) como un director eficaz de terror cercano a serie B más que como un artista
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Álvaro Faure
Hombre, si artistas son Malick y Tarkovski entonces Carpenter es terror callejero. Cuando me pones ese ejemplo, me imagino a un lado a los dos citados pintando cuadros maravillosos con pinceles delicados y a Carpenter a la derecha arrojando botes de pintura sobre el lienzo (que no es algo malo, los malos directores no saben qué hacer con el lienzo).

No es un artista, ni tampoco pretende serlo ni mucho menos, pero sabe cómo crear atmósferas (esta de "La cosa" es, en cuanto a suspense, uno de los mejores ejemplos que se me ocurren), sabe narrar una historia y sobre todo sabe hacer que el espectador se sobrecoja sin necesidad de recurrir a sustos baratos o al gore y cosas muy explícitas. Es un artesano antes que un artista, un artesano que controla a la perfección las herramientas que tiene a mano y es capaz de pintar algo a milenios luz de los maravillosos cuadros de los artistas, pero pleno de expresividad y buenas cualidades. Referente absoluto en lo que hace.

Con aquello de "obra de arte" lo enmarcaba más en su categoría, Dios me libre de poner a Carpenter de artista, pero para mí "La cosa" sí es una obra de arte dentro de sus límites y, ojo, siempre acompañada de la palabra "deforme", "malsana" o cualquier sinónimo de ambas.
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Álvaro Faure
Hombre, si artistas son Malick y Tarkovski entonces Carpenter es pintor callejero. Cuando me pones ese ejemplo, me imagino a un lado a los dos citados pintando cuadros maravillosos con pinceles delicados y a Carpenter a la derecha arrojando botes de pintura sobre el lienzo (que no es algo malo, los malos directores no saben qué hacer con el lienzo). No es un artista, ni tampoco pretende serlo ni mucho menos, pero sabe cómo crear atmósferas (esta de "La cosa" es, en cuanto a suspense, uno de los mejores ejemplos que se me ocurren), sabe narrar una historia y sobre todo sabe hacer que el espectador se sobrecoja sin necesidad de recurrir a sustos baratos o al gore y cosas muy explícitas. Es un artesano antes que un artista, un artesano que controla a la perfección las herramientas que tiene a mano y es capaz de pintar algo a milenios luz de los maravillosos cuadros de los artistas, pero pleno de expresividad y buenas cualidades. Referente absoluto en lo que hace.Con aquello de "obra de arte" lo enmarcaba más en su categoría, Dios me libre de poner a Carpenter de artista, pero para mí "La cosa" sí es una obra de arte dentro de sus límites y, ojo, siempre acompañada de la palabra "deforme", "malsana" o cualquier sinónimo de ambas.
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Álvaro Faure
Hombre, si artistas son Malick y Tarkovski entonces Carpenter es pintor callejero. Cuando me pones ese ejemplo, me imagino a un lado a los dos citados pintando cuadros maravillosos con pinceles delicados y a Carpenter a la derecha arrojando botes de pintura sobre el lienzo (que no es algo malo, los malos directores no saben qué hacer con el lienzo).

No es un artista, ni tampoco pretende serlo ni mucho menos, pero sabe cómo crear atmósferas (esta de "La cosa" es, en cuanto a suspense, uno de los mejores ejemplos que se me ocurren), sabe narrar una historia y sobre todo sabe hacer que el espectador se sobrecoja sin necesidad de recurrir a sustos baratos o al gore y cosas muy explícitas. Es un artesano antes que un artista, un artesano que controla a la perfección las herramientas que tiene a mano y es capaz de pintar algo a milenios luz de los maravillosos cuadros de los artistas, pero pleno de expresividad y buenas cualidades. Referente absoluto en lo que hace.

Con aquello de "obra de arte" lo enmarcaba más en su categoría, Dios me libre de poner a Carpenter de artista, pero para mí "La cosa" sí es una obra de arte dentro de sus límites y, ojo, siempre acompañada de la palabra "deforme", "malsana" o cualquier sinónimo de ambas.
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Lilith Kawai
Acabo de descubrir que el autor de y que le gusten los perros es Carpenter. Toda la vida creyendo que es G. D. Goldberg y resulta que es de Carpenter.
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Álvaro Faure
Es un error de la web xD
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